CAPITULO 3
Jamás resulta tarea fácil eliminar las
emociones negativas; perder toda identificación con nuestro propio tren de
vida; problemas de toda índole negocios, deudas, pago de letras, hipotecas,
teléfono etc. etc.
Esta identificación de nuestros problemas nos
hace abstraernos de nosotros mismos, andamos soñando, fascinados con nuestros
problemas.
Es necesario dejar de soñar, es necesario
despertar conciencia; y ese proceso del despertar debe realizarse en todo
momento, en todo lugar.
El ser humano no solo sueña cuando su cuerpo
físico duerme, sino que también sueña cuando su cuerpo físico no duerme.
Cuando uno se acuerda de sí mismo, cuando trabaja
sobre sí mismo, cuando no se identifica con todos los problemas y penas de la
vida, de hecho va por la senda vertical.
El trabajo sobre sí mismo es la característica
fundamental de la rebeldía psicológica, de la transformación del ser humano, se
ocupa de cierta transformación del momento presente en que nos
encontramos.
Necesitamos aprender a vivir de instante en
instante.