CAPITULO 12
EL TRABAJO ESOTERICO GNÓSTICO
Es urgente estudiar la Gnosis y utilizar las
ideas prácticas que en esta obra damos para trabajar seriamente sobre sí
mismos.
Sin embargo no podríamos trabajar sobre sí
mismos con la intención de disolver tal o cual "YO" sin haberlo
observado previamente.
La observación de sí mismo permite que penetre
un rayo de luz en nuestro interior.
Cualquier."YO" se expresa en la
cabeza de un modo, en el corazón de otro modo y en el sexo de otro modo.
Necesitamos observar al "YO" que en
un momento dado hallamos atrapado, urge verlo en cada uno de estos tres centros
de nuestro organismo.
En relación con otras gentes si estamos alertas
y vigilantes como el vigía en época de guerra, nos auto-descubrimos.
¿Recuerda Ud. a qué hora hirieron la vanidad?
¿Su orgullo? ¿Qué fue lo que más le contrarió en el día? ¿Porque tuvo esa
contrariedad? ¿Cuál es su causa secreta? Estudie esto, observe su cabeza,
corazón y sexo. La vida práctica es una escuela maravillosa; en la
interrelación podemos descubrir esos “YOES" que en nuestro interior
cargamos.
La oración en el trabajo:
Observación, juicio y ejecución, son los tres
factores básicos de la disolución. Primero: se observa. Segundo se enjuicia.
Tercero: se ejecuta. Cualquier incidente de la vida por insignificante que
parezca, indubitablemente tiene por causa un actor íntimo en nosotros un
agregado psíquico un "Yo".
“Yo", descubierto in fraganti, debe ser
observado cuidadosamente en nuestro cerebro, corazón y sexo.
Un Yo cualquiera de lujuria podría manifestarse
en el corazón como amor, en el cerebro como un ideal, más al poner atención al
sexo, sentiríamos cierta excitación morbosa inconfundible.
El enjuiciamiento de cualquier "Yo"
debe ser definitivo, necesitamos sentarle en el banquillo de los acusados y
juzgarle despiadadamente.
Cualquier evasiva, justificación,
consideración, debe ser eliminada, si es que en verdad querernos hacemos
conscientes del "yo" que anhelarnos extirpar de nuestra psiquis.
Ejecución es diferente; no sería posible
ejecutar a un "Yo" cualquiera, sin haberle previamente observado y
enjuiciado.
Oración en el trabajo psicológico es
fundamental para la disolución. Necesitamos de un poder superior a la mente, si
es que en realidad deseamos desintegrar talo cual yo.
La mente por sí misma nunca podría desintegrar
ningún "YO", esto es irrebatible, irrefutable. Nosotros debemos
apelar a Dios Madre en Nuestra Intimidad, si es que en verdad queremos
desintegrar "YOES" quien no ama a su Madre, fracasará en el trabajo
sobre sí mismo.
Cada uno de nosotros tiene su Madre Divina
particular, individual, ella en sí misma es una parte de nuestro propio ser
pero derivado.
Todos los pueblos antiguos adoraron a
"Dios Madre" en lo más profundo de nuestro ser. El principio femenino
del Eterno es Isis, María, Tonanzin, Cibeles, Rea, Adonía, Insoberta. Etc.,
Etc.
Nuestra Madre Divina particular, individual,
mediante sus poderes flamígeros puede reducir a polvareda cósmica a cualquiera
de esos tantos "YOES" que haya sido previamente observado y
enjuiciado.
Quien encuentre a su Madre Divina particular,
encontrará el camino de todos los éxitos que lo llevará a la cúspide de la
inmortalidad.
"Cualquier intento de liberación por
grandioso que éste sea, si no tiene en cuenta la necesidad de disolver el Ego,
está condenado al fracaso".